Hay
caminos que no se recorren únicamente con los pies. Algunos se caminan con la
memoria, con las heridas que el tiempo no borra y con la esperanza de que
aquello que alguna vez ocurrió, no vuelva a repetirse.
Eso
fue lo que ocurrió el pasado sábado 12 de septiembre, cuando cerca de 500 mujeres se dieron cita en María La Baja para
emprender un Retorno Simbólico hacia el corregimiento de Mampuján, 26 años
después de que cerca de 300 familias fueran desplazadas forzosamente de este
territorio por estructuras paramilitares bajo el mando del siniestro Uber
Banquez alias Juancho Dique
La
jornada, liderada por la periodista y sobreviviente Jineth Bedoya Lima,
creadora de la campaña No Es Hora de Callar, fue organizada desde las
voces y experiencias de mujeres víctimas y sobrevivientes del conflicto armado
que decidieron volver a caminar juntas para decirle al país que siguen aquí,
que sus historias importan y que ya no quieren permanecer en el silencio ni en
el olvido.
El
recorrido, de aproximadamente 10 kilómetros, se convirtió en una poderosa
manifestación de memoria, dignidad, resiliencia y resistencia, en la que las
mujeres de Mampuján estuvieron acompañadas por organizaciones sociales, lideresas
e instituciones comprometidas con la defensa de sus derechos.
La
Gobernación de Bolívar caminó junto a las sobrevivientes
La
Gobernación de Bolívar, a través de la Secretaría de la Mujer y Desarrollo
Social y el equipo de la primera Gestora Social, acompañó de manera decidida
esta segunda edición del Retorno Simbólico en Bolívar, reafirmando su
compromiso con las mujeres víctimas, la prevención de las violencias y la
construcción de territorios donde la memoria sea también una herramienta para
transformar.
El
acompañamiento institucional hizo parte de una apuesta por visibilizar las
luchas de las mujeres y fortalecer las acciones de prevención de las violencias
contra mujeres y niñas en el departamento.
Hacia
el medio día de hoy, a su llegada a Mampuján,
Jineth Bedoya Lima agradeció al gobernador de Bolívar, Yamil Arana, por el
apoyo brindado a esta iniciativa a través de la Secretaría de la Mujer,
destacando el respaldo institucional a las mujeres que mantienen viva la
memoria de lo ocurrido en este territorio.
La
periodista y sobreviviente recordó la dimensión de lo ocurrido hace 26 años y
la necesidad de luchar contra el olvido.
“Hace
26 años hubo gente que de aquí salió solo con la ropa que tenía puesta; sin
saber qué iba a pasar con ellos. Estamos luchando contra el olvido de los
violentados”.
Sus
palabras marcaron uno de los momentos más significativos de la llegada a
Mampuján, donde el retorno simbólico adquirió una dimensión de homenaje y
reivindicación de las víctimas.
Durante
la jornada, la Secretaria de la Mujer y Desarrollo Social de Bolívar, Sofía
Navas, destacó la importancia de que el departamento acompañe estos procesos de
memoria y resistencia y de que Mampuján vuelva a estar en el centro de la
conversación nacional.
“Hoy
estamos acompañando este segundo retorno simbólico que se realiza en el
departamento de Bolívar. Caminamos cerca de 10 kilómetros con estas mujeres que
se sumaron a esta actividad para poner los ojos de Colombia y del mundo sobre
Mampuján. Los ojos del mundo están puestos en Mampuján, en su arte, en su
cultura y en el valor de su memoria”.
”No
queremos ser invisibles”
Para
Dina Melissa Maza, presidenta del Consejo Comunitario de Mampuján y una de las
mujeres que ha mantenido viva la memoria de su comunidad, el retorno tiene un
significado que trasciende el acto simbólico.
“Este
evento fue organizado por mujeres víctimas, mujeres resistentes, mujeres que
quieren visibilizar todas las luchas que han tenido. Queremos que esto llegue a
todas las personas, a todo el mundo; que nos vean, que ya no seamos más
invisibles”.
Maza
recordó que las mujeres que vivieron la violencia tuvieron que enfrentar
episodios que marcaron sus vidas y las de sus familias. Sin embargo, aseguró
que aquellas experiencias también dieron paso a una transformación colectiva.
“Vivir
la violencia no significa quedarnos en la violencia. Podemos surgir como el ave
fénix. Eso también fue una oportunidad para hoy ser mujeres fuertes,
resistentes y resilientes, y poder seguir aportando no solo a nuestra
comunidad, sino a otras comunidades que viven diferentes tipos de violencia”.
Su
mensaje resume el espíritu de la jornada: volver no para quedarse en el dolor,
sino para demostrar que el dolor no tuvo la última palabra.
Una
caminata para recordar y no repetir
El
director general de El Tiempo, Andrés Mompotes, también destacó el significado
de la jornada y el valor de regresar a este territorio desde la memoria.
“Estamos
aquí celebrando la memoria. Cada paso que dimos en esta caminata fue para
recordar el sufrimiento de las víctimas”.
El
Retorno Simbólico a Mampuján dejó como resultado una amplia participación
ciudadana y el reconocimiento de las mujeres sobrevivientes como protagonistas
de una historia que merece ser contada desde su propia voz.
La
iniciativa también reafirmó la necesidad de mantener vivos los ejercicios de
memoria como una forma de contribuir a la reparación simbólica y a las
garantías de no repetición.
En
medio del recorrido, Mampuján dejó de ser solamente el territorio marcado por
el desplazamiento de hace 26 años y volvió a aparecer ante Colombia como una
comunidad que resiste, recuerda y construye futuro.
Porque
para estas mujeres regresar no significa únicamente volver la mirada hacia el
pasado: significa caminar hacia adelante.
Cada
paso de este retorno fue una declaración de vida. Una manera de decir que las
mujeres de Mampuján fueron desplazadas de su territorio, pero nunca de su
dignidad; que la violencia intentó silenciarlas, pero ellas aprendieron a
convertir sus voces en memoria, organización y esperanza.










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