Una
investigación científica del Hospital Johns Hopkins se
centró en la hiperplasia prostática benigna (HPB), como una de las enfermedades
de mayor alto riesgo en los hombres después de los 50 años. Los autores sostienen que sus hallazgos
podrían ofrecer nuevas pistas sobre los procesos biológicos que provocan esta
afección y, a largo plazo, contribuir al desarrollo de métodos más precisos de
prevención o tratamiento.
Un estudio ha identificado un tipo específico de
célula prostática que podría ayudar a explicar por qué la hiperplasia
prostática benigna (HPB) —un agrandamiento no canceroso de la próstata que afecta
comúnmente a los hombres a medida que envejecen— se desarrolla casi
exclusivamente en una región concreta de la próstata.
La investigación fue dirigida por científicos del Sidney Kimmel Comprehensive Cáncer Center,
de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos), y se publicó en el Journal of
Pathology.
La región, conocida como “zona de transición”, contenía
células que presentaban una elevada expresión de un gen denominado WIF1, y
estas células eran significativamente más abundantes en el tejido prostático de
los hombres con HPB.
De acuerdo a los investigadores, sus hallazgos podrían
ofrecer nuevas pistas sobre los procesos biológicos que provocan la HPB y, a
largo plazo, contribuir al desarrollo de métodos más precisos para prevenir o
tratar esta afección.
El equipo explicó que la HPB se caracteriza por un
crecimiento excesivo de las células prostáticas, cuya incidencia aumenta con la
edad.
A medida que la próstata se agranda, puede comprimir
la uretra e interferir en el flujo urinario, lo que puede provocar síntomas
como la necesidad frecuente de orinar, un chorro urinario débil y dificultad
para vaciar completamente la vejiga.
El autor principal del estudio, el Dr. Vasan
Yegnasubramanian, declaró a través de un comunicado: “Aunque la HPB afecta a
millones de hombres en todo el mundo, los científicos aún no comprenden del
todo por qué se desarrolla principalmente en una región de la próstata conocida
como zona de transición, mientras que otras partes de la glándula permanecen
relativamente intactas”.


















































