Cartagena necesita
más infraestructura hospitalaria y Bolívar reclama soluciones de fondo.
Una antigua edificación que durante años estuvo destinada a
la prestación de servicios de salud permanece hoy en deterioro y podría
convertirse, si los estudios técnicos y jurídicos lo permiten, en una
alternativa para fortalecer la red pública hospitalaria del departamento.
Primero fue la clínica del Seguro social Enrique de la Vega, luego Clínica San
Juan de Dios, posteriormente Clínica del Bosque
de la firma Dumian Ducot donde eran socios los excongresistas Dilian Francisca Toro y Roy
Barrera, y luego de ser saqueada, ahora pasó a ser un gigantesco
elefante blanco.
La
salud en Bolívar se ha convertido, para miles de familias, en una carrera
contra el tiempo.
Pacientes
que deben recorrer largas distancias, esperar durante horas o enfrentar
barreras para acceder a consultas, procedimientos y servicios especializados
siguen poniendo sobre la mesa una necesidad urgente: fortalecer la capacidad
hospitalaria del departamento.
En
los municipios de Bolívar se conocen situaciones especialmente difíciles.
Algunas terminan incluso en tragedias que dejan a las familias preguntándose si
una atención más oportuna habría podido cambiar el desenlace.
Frente
a esta realidad, la ciudadanía reclama mayor capacidad de respuesta y
soluciones estructurales que permitan mejorar la atención en salud.
Y
en Cartagena existe una infraestructura que merece ser incorporada a esa
discusión.
Quienes
transitan por la Transversal 54, antes de llegar al CAI de Ceballos, en sentido
Bomba del Amparo–Centro, se encuentran con una enorme estructura de concreto
que lleva años en deterioro.
En
ese lugar funcionó durante muchos años la antigua Clínica de los Seguros
Sociales y posteriormente operaron otras entidades relacionadas con la
prestación de servicios de salud.
Hoy,
mientras la edificación se deteriora, la necesidad de ampliar la capacidad
hospitalaria de Cartagena y Bolívar continúa creciendo.
Una
edificación que podría volver a servir a la gente
Ante esta situación surge una propuesta que merece ser estudiada: que el
inmueble pueda ser entregado o destinado al Gobierno Departamental para su
recuperación y, eventualmente, incorporado al Hospital Universitario del Caribe
(HUC).
No
se trata simplemente de recuperar una estructura física.
Se
trata de preguntarse si un espacio que durante décadas estuvo destinado a la
salud podría volver a abrir sus puertas para atender a quienes hoy esperan una
consulta, una cama hospitalaria, un procedimiento o atención especializada.
El
Hospital Universitario del Caribe es una institución estratégica para la red
pública de salud de Bolívar.
Por
eso, analizar la posibilidad de ampliar su capacidad mediante la recuperación
de una infraestructura existente podría convertirse en una alternativa de
interés para el departamento.
Eso
sí, cualquier decisión tendría que estar sustentada en estudios técnicos,
jurídicos, financieros y estructurales que determinen la viabilidad del
proyecto.
Del abandono a la esperanza
En Bolívar hay edificaciones que se deterioran con los años, pero también hay
necesidades que crecen todos los días.
La
antigua Clínica de los Seguros Sociales representa hoy una imagen de esa contradicción:
una infraestructura que alguna vez estuvo al servicio de la salud, mientras
miles de bolivarenses continúan reclamando mejores condiciones de atención.
Recuperarla
no resolvería por sí sola los problemas del sistema de salud.
Pero
sí podría representar una alternativa para ampliar la capacidad hospitalaria de
Cartagena y Bolívar, siempre que los estudios determinen que técnica, jurídica
y financieramente es posible.
Una
infraestructura recuperada y articulada con el Hospital Universitario del
Caribe podría contribuir, dependiendo del proyecto que finalmente se defina, a
ampliar espacios para consultas, procedimientos, hospitalización y servicios
especializados.
También
podría convertirse en una alternativa para pacientes provenientes de los diferentes
municipios de Bolívar, incluidas comunidades rurales e insulares que deben
realizar largos desplazamientos para acceder a determinados servicios.
Una
propuesta que merece ser estudiada, Por supuesto, cualquier decisión tendría
que partir de estudios serios y de una ruta institucional clara.
Primero
habría que establecer la situación jurídica y la titularidad del inmueble.
También sería necesario realizar una evaluación estructural, determinar los
costos de recuperación y adecuación, definir qué servicios podrían funcionar en
el lugar y garantizar los recursos necesarios para su operación y
sostenibilidad, ya que no se trata de entregar un edificio sin planificación.
Se
trata de estudiar si una infraestructura que durante décadas estuvo destinada a
la salud puede volver a cumplir esa función y convertirse en parte de una
estrategia para fortalecer la atención de los ciudadanos.
Y
si el Hospital Universitario del Caribe y la Gobernación de Bolívar vienen
trabajando en el fortalecimiento de la red pública, vale la pena poner sobre la
mesa esta infraestructura y analizar su posible incorporación al sistema
hospitalario del departamento.
LA
ALCALDIA TAMBIEN LA PIDE
Se
sabe que, desde el gobierno distrital, también se le ha pedido al gobierno
nacional la entrega en concesión de dicha edificación, pero asalta la pregunta:
¿Si no han podido con los puestos de salud y la ESE, como van a manejar ahora
un hospital de 7 pisos? Hay que se aterrizados en las peticiones.



















































