El INPEC
trasladó este sábado a 120 personas privadas de la libertad desde Buenaventura
hacia diferentes establecimientos de máxima seguridad. La medida había sido
ordenada cuatro días antes por el presidente Abelardo de la Espriella, quien busca impedir que internos señalados de pertenecer a
estructuras criminales continúen coordinando delitos desde prisión.
El movimiento
comenzó a concretarse este 19 de septiembre, después de la instrucción
impartida por el mandatario durante su visita a Buenaventura el pasado martes. Los 120 internos fueron sacados de
establecimientos penitenciarios del distrito y enviados a distintos centros
carcelarios del país, según confirmó el propio presidente y
posteriormente el INPEC.
La orden está
relacionada con el control que, de acuerdo con el Gobierno, algunos internos
conservarían sobre organizaciones criminales pese a encontrarse privados de la
libertad. El objetivo señalado es reducir sus posibilidades de comunicación y
evitar que desde las cárceles continúen impartiendo instrucciones para
actividades delictivas.
La decisión se
produjo en medio de una serie de acciones contra las estructuras que disputan
el control territorial en Buenaventura. El 15 de septiembre, la Policía capturó
en la comuna 10 a Jonathan Orobio, alias Menor, señalado como cabecilla zonal
de Los Chiquillos. La captura ocurrió durante la Operación Poseidón.
Según la
información entregada por las autoridades, alias Menor tendría una trayectoria
criminal de aproximadamente 12 años, siete anotaciones judiciales y una orden
de captura vigente por homicidio agravado. Su captura fue anunciada por De La Espriella
durante su visita a la ciudad.
Ese mismo día,
el presidente ordenó al director del INPEC, coronel Daniel Gutiérrez, preparar
el traslado de los 120 internos. Cuatro días después, las imágenes difundidas
por el mandatario mostraron el procedimiento de movilización de los reclusos
hacia otros establecimientos.
















































