lunes, 27 de abril de 2026

ROTUNDO ÉXITO EN LA FERIA DE MINIEMPRENDEDORES DE BOLÍVAR

 

La Gobernación de Bolívar cerró con éxito la Segunda Feria de Miniemprendedores, una jornada histórica donde el talento de los más pequeños se tradujo en una cifra récord de ventas: más de 20 millones de pesos. La Plaza de la Proclamación en Cartagena fue testigo de cómo las ideas de negocio de nuestra niñez se convirtieron en un éxito comercial apreciado por propios y turistas, con lo cual los resultados que superan todas las expectativas.

 

33 niños y niñas bolivarenses transformaron sus sueños en proyectos productivos llenos de innovación, en esta celebración del Mes de la Niñez.

 

Desde municipios como Cantagallo, Mahates, Montecristo, Magangué, San Jacinto, San Juan, Mompox y Zambrano, viajaron la creatividad y el espíritu emprendedor. La jornada no solo fue una vitrina comercial, sino una verdadera lección de negocios impartida por los más pequeños.

 

El Gobernador de Bolívar, Yamil Arana Padauí, quien recorrió cada stand compartiendo con los protagonistas, destacó el impacto de esta iniciativa: “Hoy Bolívar le ha demostrado al país que el talento no tiene edad. Ver a nuestros niños liderando negocios, haciendo cuentas y explicando sus procesos de elaboración con tanta pasión, nos confirma que apoyar el emprendimiento desde la niñez es la mejor inversión para el futuro del departamento. Estos 20 millones en ventas son la prueba de que cuando creemos en ellos, el éxito es inevitable".

 

Entre los grandes protagonistas estuvo Sofía Juliana Urrego proveniente del municipio de Cantagallo, del proyecto “Flores eternas Juli” expresó: "¡No puedo creer que vendí todo! Me siento muy feliz porque la gente valoró mi trabajo y ahora tengo más ganas de seguir creciendo con mi negocio. Gracias por darnos este espacio para mostrar lo que somos capaces de hacer".

 

Una oferta que enamoró a Cartagena

La Plaza de la Proclamación vibró con una diversidad de propuestas que incluyeron desde artesanías con identidad y productos de belleza capilar, hasta delicias gastronómicas como lasañas, quesillos, chorizos artesanales y repostería creativa. Marcas como Golden Boutique, Mi Pequeño Rincón Azul, Piggy Biness y La Carretilla Circular de Matías, entre otras, demostraron que la niñez bolivarense está lista para las grandes ligas del emprendimiento.

 

La feria se consolidó como un escenario que impulsa habilidades clave como el trabajo en equipo, la confianza y la innovación, promoviendo el uso del tiempo libre en actividades que construyen tejido social.

 

La Gobernación de Bolívar y la Primera Gestora Social, Angélica Salas, reafirmaron su compromiso de seguir fortaleciendo estos espacios que celebran la niñez no solo a través del juego, sino a través del empoderamiento de sus sueños y capacidades.









POR FIN IMPUTACIONES EN EL CASO GLORIA ESTRADA

 

Luego de 4 años y 3 meses de ocurridos los hechos y cuando se creían a salvo de sus fechorías y mentiras, la Fiscalía General de la Nación imputó varios delitos ante el Juzgado 3 Penal Municipal de Cartagena, contra el concejal PEDRO APONTE GARCÍA, el exalcalde de la Localidad de la Virgen y Turística ANDY REALES ARROYO, el expatrullero de la Policía Nacional ALEXANDER SALAS MERCADO y el abogado MAURO MARTÍNEZ DE LA PUENTE, por los presuntos delitos de tráfico de estupefacientes, cohecho, privación ilícita de la libertad, falsedad en documentos públicos y fraude procesal.

 

 

Como se recordará, la recientemente elegida presidente del Concejo en el 2022, Gloria Estrada fue objeto de un supuesto montaje orquestado en su contra y de su compañero sentimental Marín Barreto.

 

De acuerdo con la tesis de la Fiscalía, los imputados habrían orquestado dicho plan criminal contra Estrada Benavides y Barreto de la Hoz, logrando -como deberá recordarse – que estos fueran capturados en medio de un sonado operativo policial el 14 de enero de 2022.

 

Según el ente investigador, el móvil del presunto montaje habría sido una actuación desplegada por la Contraloría Distrital de Cartagena el 30 de diciembre de 2021, que conllevó a que el entonces alcalde de Cartagena, William Dau Chamatt, suspendiera a Reales Arroyo. De acuerdo con la Fiscalía, Pedro Aponte y Andy Reales habrían atribuido la decisión de la Contraloría a presiones políticas de la concejal Estrada.

 

De igual forma, la fiscalía tiene datos de los lugares donde se planificó el complot y el nombre de otras personas ligadas muy fuertemente a la política y al Concejo Distrital, por lo cual habrá otros imputados y hasta capturas.

 

La decisión del Juez 18 Penal Municipal de imponer casa por cárcel a la presidenta del Concejo, Gloria Estrada Benavides, y enviar a la cárcel a Martín Barreto y al aspirante a edil Avelino Villamizar, dejó al descubierto con el pasar de los días de un intenso litigio la facilidad con que se monta un complot procesal, utilizando a oficiales y agentes de la Policía Nacional.

 













MÁS DE 30 CIUDADANOS RESOLVIERON CONFLICTOS SIN ACUDIR A LA JUSTICIA

 

La Cámara de Comercio de Cartagena, a través de su Centro de Arbitraje y Conciliación, lideró una jornada gratuita que facilitó soluciones rápidas y redujo la presión sobre la vía judicial.

 

Más de 30 ciudadanos resolvieron sus conflictos de manera ágil, confidencial y sin costo durante una jornada de conciliación realizada en la Casa de Justicia de Canapote, liderada por la Cámara de Comercio de Cartagena a través de su Centro de Arbitraje y Conciliación (CAC).

 

La iniciativa permitió tramitar casos relacionados con arrendamientos, deudas, conflictos de convivencia y asuntos civiles, evitando su escalamiento al sistema judicial y facilitando acuerdos oportunos que impactan la estabilidad social y económica de las comunidades.

 

Andrea Piña Gómez presidente ejecutiva de la entidad cameral afirmó que este tipo de mecanismos tienen un impacto directo en el entorno empresarial:

“Cuando los conflictos se resuelven a tiempo, se reducen los costos sociales y económicos para las personas y los negocios, y se generan condiciones más estables para el desarrollo del territorio”.

 

La jornada se realizó en articulación con la Secretaría del Interior y Convivencia Ciudadana y ofreció, además, asesoría jurídica y acompañamiento psicosocial, con énfasis en población vulnerable como adultos mayores, niños, niñas y adolescentes.

 

Según Katherine Gómez Romero, este tipo de espacios facilita el acceso efectivo a la justicia en territorio:

“Estas brigadas permiten que los ciudadanos accedan a soluciones concretas a través del diálogo, sin barreras económicas y con acompañamiento institucional”.

 

La jornada contó con el respaldo del Consultorio Jurídico de la Universidad Tecnológica de Bolívar, cuyos estudiantes brindaron orientación y acompañamiento en los casos atendidos, fortaleciendo un modelo de formación práctica con impacto social.

 

El Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Cartagena, con más de tres décadas de trayectoria, desarrolla durante 2026 un programa de proyección social que contempla la realización de ocho jornadas gratuitas en distintos puntos de la ciudad y el departamento de Bolívar, con el objetivo de ampliar el acceso a mecanismos alternativos de solución de conflictos.

 

Con estas acciones, la Cámara de Comercio de Cartagena continúa acercando la justicia a las comunidades y promoviendo condiciones que favorecen la confianza, la convivencia y el desarrollo del territorio

 














IPCC BAJO LA LUPA DE LA FISCALÍA

 

                                                    Fotografia tomada de 7/24

Luego de la extraña renuncia de la directora del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena IPCC, CARMEN LUCY ESPINOSA DIAZ, por presuntos problemas de salud, van saliendo a la luz pública una serie de situaciones y manejos indecorosos, que han traspasado el plano penal mediante la violación de la LEY 599 del año 2.000, y la Ley 906 del 2.004. (Código Penal Colombiano y Código de procedimiento Penal) para que todos entiendan de que se trata.

Como lo dice el editorial del pasado fin de semana del portal 7/24 Cuando los expedientes judiciales mencionan presuntos delitos como peculado, interés indebido en la celebración de contratos y falsedad documental, el silencio institucional deja de ser una opción y el escrutinio ciudadano se convierte en una obligación democrática. Hoy, el foco público se dirige hacia actuaciones adelantadas por la Fiscalía 40 Seccional Cartagena, despacho que, según registros oficiales consultables, adelanta diligencias relacionadas con presuntas irregularidades en el manejo de recursos del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC). Para ello el ente investigador a citado audiencia de imputación de cargos para este  jueves 30 de abril, a las dos exfuncionarias involucradas en el caso.

Lo que está en curso no es un rumor ni una especulación, y menos un chisme en la Plaza de la Aduana: existe una noticia criminal registrada en el sistema institucional, asociada a investigaciones por presuntas irregularidades que, conforme a información pública disponible, estarían vinculadas a actuaciones desarrolladas durante la administración reciente del IPCC. La entidad estuvo bajo la dirección de Carmen Lucy Espinosa Díaz hasta hace unos días, circunstancia que, por su relevancia institucional, ha despertado legítimo interés público.

 

Señala el editorial periodístico, lo que se investiga por parte de la Fiscalía es  presunto peculado por apropiación, presunta falsedad en documento privado, presunta falsedad ideológica en documento público y presunto interés indebido en la celebración de contratos— no son asuntos menores en el ordenamiento penal colombiano. Se trata de tipos penales diseñados precisamente para proteger el patrimonio público y la transparencia administrativa, cuya eventual configuración solo puede ser determinada por la autoridad judicial competente mediante el análisis de pruebas legalmente obtenidas.

Según registros institucionales disponibles en plataformas oficiales de consulta, el proceso habría adquirido mayor complejidad con la acumulación por conexidad de una segunda denuncia. De igual forma, consta en dichos registros que el pasado 14 de abril se radicó solicitud de audiencia de imputación de cargos dentro de esta actuación judicial, en la cual figuran como indiciadas varias personas, entre ellas la ex reina modelo y actriz, Jeymmy Paola Vargas Gómez y Carmen Lucy Espinosa fd

 

La solicitud de audiencia de imputación registrada el 14 de abril representa, en términos institucionales, un punto de inflexión que exige respuestas claras y actuaciones oportunas. La programación diligente de esta audiencia no es un simple trámite: es un mensaje institucional sobre la capacidad del sistema judicial para responder a hechos que involucran recursos públicos y confianza ciudadana.

 

En un Estado de Derecho, la justicia no debe ser silenciosa ni tardía frente a cuestionamientos que afectan el patrimonio colectivo. Pero tampoco puede ser precipitada ni mediática. Su única vía legítima es la carga de la prueba, el procedimiento y la decisión judicial motivada.

Cartagena no necesita rumores ni especulaciones. Necesita resultados judiciales claros, decisiones oportunas y una institucionalidad capaz de demostrar, con hechos verificables, que los recursos públicos se administran bajo vigilancia real y no bajo la sombra de la duda. Hay procesos que se manejan con mucha celeridad cuando hay conveniencias de alguien, pero otros también por conveniencia duermen en los anaqueles del antiguo edificio de HOCOL en Crespo.

 














 


Opinión - UNA FALSA DISYUNTIVA

 

Por AMYLKAR ACOSTA MEDINA- www.amylkaracosta.net- Miembro de Número de la ACCE

 

 

La convocatoria impulsada por la ministra (E) de Medio ambiente y desarrollo sostenible Irene Vélez, bajo el sugestivo lema de “la transición más allá de los combustibles fósiles”, plantea una discusión necesaria, pero mal encuadrada. No porque la Transición energética carezca de urgencia —todo lo contrario—, sino porque se presenta como una disyuntiva excluyente: o fósiles o futuro. Y la realidad, terca como siempre, se mueve en zonas grises y tiene sus viceversas.

 

Empiezo por decir que el mundo atraviesa por un punto de inflexión en la manera de entender e interpretar la Transición energética. Lo que durante años se concibió como una ruta lineal hacia la descarbonización, hoy se redefine bajo el peso de nuevas realidades geopolíticas, económicas y tecnológicas. La Transición ya no es únicamente una carrera por reducir emisiones, sino un delicado equilibrio entre sostenibilidad, seguridad y soberanía energética.

 

La disrupción causada por eventos como la guerra en Ucrania puso en evidencia la vulnerabilidad de los sistemas energéticos altamente dependientes de fuentes externas. Europa, por ejemplo, comprendió que la dependencia del gas ruso no solo era un problema ambiental, sino un riesgo estratégico. A partir de entonces, el abastecimiento seguro de energía dejó de ser un asunto técnico para convertirse en una prioridad de Estado.

 

En este nuevo contexto, la seguridad energética —entendida como la garantía de suministro continuo, confiable y a precios razonables— ha recobrado centralidad. Países que antes apostaban por el desmonte acelerado de los combustibles fósiles ahora revisan sus cronogramas, reactivan proyectos de exploración o prolongan la vida útil de sus activos energéticos tradicionales. No se trata de un retroceso, sino de una adaptación pragmática frente a un entorno incierto.

 

Al mismo tiempo, la soberanía energética ha ganado protagonismo. Las naciones buscan reducir su exposición a mercados volátiles y a decisiones externas, fortaleciendo su capacidad interna de generación. Esto incluye desde el impulso a las energías renovables hasta el aprovechamiento de recursos propios, sean estos hidrocarburos, potencial hidroeléctrico o minerales estratégicos para la Transición.

Este viraje no implica abandonar los compromisos climáticos, sino reconocer que su cumplimiento depende de sistemas energéticos resilientes. Los principios hay que modularlos con el pragmatismo. Sin seguridad ni soberanía, la transición pierde viabilidad política y social. La verdadera transformación energética será aquella que logre armonizar estos tres pilares: sostenibilidad ambiental, seguridad del suministro y autonomía estratégica.

 

En suma, el mundo no está renunciando a la transición energética; la está madurando. La está llevando del terreno de las aspiraciones al de las realidades, donde las decisiones no solo se miden en toneladas de CO₂ evitadas, sino en su capacidad de sostener economías, garantizar bienestar y preservar la estabilidad de las naciones. No hay que perder de vista que no se puede llegar a la tarde sin pasar por el medio día.

 

Colombia no enfrenta una elección binaria, sino un desafío de sincronización. Pretender un salto abrupto hacia una economía post-fósil, sin las condiciones técnicas, fiscales y sociales adecuadas, equivale a desmontar el puente antes de haber cruzado el río. La Transición energética no es un acto de fe; es un proceso de ingeniería económica, institucional y tecnológica que exige tiempos, inversiones y, sobre todo, realismo.

 

El país sigue dependiendo de los hidrocarburos no solo como fuente de energía, sino como columna vertebral de sus finanzas públicas y su balanza externa. El petróleo y el gas aportan una fracción significativa de las exportaciones, de los ingresos fiscales y de la estabilidad macroeconómica. Desconocer esta realidad en nombre de un horizonte deseable, pero aún distante, puede resultar más costoso que virtuoso.

 

La verdadera discusión no es si Colombia debe ir más allá de los combustibles fósiles —eso es inevitable—, sino cómo y a qué ritmo hacerlo sin sacrificar crecimiento, empleo y estabilidad. La electrificación del transporte, la expansión de las energías renovables, el fortalecimiento de las redes de transmisión y la promoción de la eficiencia energética son piezas claves, pero requieren financiamiento, planeación y continuidad en las políticas públicas.

 

Contrariamente a lo planteado por el Presidente Gustavo Petro en los prolegómenos de tan publicitado como cuestionado evento, pensando con el deseo, en el sentido que “el petróleo y el gas ya no se van a vender en el mundo” y por lo tanto hay que abandonarlo cuanto antes, porque, según él, además “si exportamos petróleo, gas y carbón matamos a la humanidad”, el mundo sigue consumiéndolos y la demanda tanto por petróleo como de carbón viene de récord en récord. Las cifras no mienten, en el caso del petróleo la demanda, por primera vez superó la barrera de los 100 millones de barriles/día y el año anterior registró los 104 millones, otro tanto ocurre con el carbón, cuya demanda pasó de los 8.700 millones de toneladas en 2023 a las 8.845 millones de toneladas en 2025!

 

Por lo demás, Colombia que depende, como depende, del petróleo y del carbón, ya que son los dos principales renglones de exportación y como tales los mayores generadores de divisas, son además las dos principales fuentes de ingreso tanto para la Nación, que recauda el impuesto de renta y recibe de manos de ECOPETROL ingentes recursos por concepto de dividendos, como de las entidades territoriales, que tienen en el Sistema general de regalías (SGR) que paga la industria extractiva su principal fuente de financiación de sus proyectos y programas de inversión. Además, la Transición energética demanda recursos que sólo ellos pueden proporcionar, Colombia debería imitar a Brasil, que ha creado un Fondo para financiar la Transición energética, el cual se nutre de las utilidades que le reporta su industria petrolera.