lunes, 14 de septiembre de 2026

VEOLIA PIDE DISPONER CORRECTAMENTE LOS RESIDUOS

 

Veolia Aseo Cartagena informa a la opinión pública, que invita a los cartageneros a realizar una correcta disposición de los residuos y el mantener limpias las áreas públicas es tarea de todos. La empresa realiza diariamente la recolección de residuos no compactables como escombros, desechos inservibles, las bolsas del proceso de barrido y residuos de poda y vegetales. 

Para ello contamos con equipos especializados como volquetas que son diseñados para recolectar estos residuos los cuales no pueden ser recogidos por el vehículo compactador por su volumen y tamaño. Si alguien desea la recolección de este tipo de residuos por favor comunicarse con la línea de atención 018000950096 o acercarse a la oficina presencial ubicada en el Centro Comercial La Plazuela.  Estamos comprometidos en garantizar un servicio con calidad y con la ejecución de nuestras soluciones ambientales, fortalecer la seguridad ambiental en Cartagena. Juntos le sacamos brillo a Cartagena.















RECALADAS MULTIPLES EN NUEVA TEMPORADA DE CRUCEROS

 


La ciudad Cartagena dio inicio a la temporada de cruceros 2026-2027, con una proyección de 416.050 visitantes entre pasajeros en tránsito, viajeros que embarcarán en la ciudad y tripulantes. El crucero Freewinds llegó el jueves anterior a Cartagena, marcando el inicio de la nueva temporada de cruceros a principios de septiembre de 2026

 

La operación, que comenzó este 10 de septiembre, contempla 173 recaladas durante 152 días, con la participación de 37 líneas de cruceros. Se estima que la actividad genere un impacto económico cercano a US$49,4 millones para Cartagena.

Cinco nuevos barcos llegarán por primera vez a la ciudad: Le Laperouse, Blue Sapphire, Ambience, Seven Seas Prestige y MSC Explora 3. Además, 15 recaladas incluirán pernoctación, permitiendo que los visitantes permanezcan más tiempo en Cartagena y generen mayores oportunidades para hoteles, restaurantes, transporte, comercio y otros sectores de la cadena turística.

 La ciudad también fortalece su papel como puerto de embarque internacional, con 30 operaciones de embarque programadas para esta temporada. Uno de los protagonistas será el Grandeur of the Seas, de Royal Caribbean, que realizará 28 salidas desde Cartagena, con operaciones previstas cada domingo hasta abril de 2027.

 

Con estas cifras, Cartagena consolida su posición como principal destino de cruceros de Colombia y uno de los puertos más importantes del Caribe sur, conectando a la ciudad con miles de viajeros internacionales y generando nuevas oportunidades para la economía local.

               














LA ECOTIENDA DE VEOLIA EN ISLA MÚCURA

 


Veolia y CARDIQUE llevan la Ecotienda Verde y Sostenible al Islote e Isla Múcura, para incentivar el reciclaje a través del intercambio de alimentos no perecederos.

 

Veolia Aseo Cartagena, comprometida con la sostenibilidad ambiental y la descontaminación de las islas que conforman la zona insular, realiza actividades ambientales las cuales aportan al fortalecimiento del tejido social en Cartagena y al desarrollo de los territorios, es por ello, que llevó a cabo la Ecotienda sostenible en Islote e isla Múcura con el apoyo de CARDIQUE, cuyo objetivo es intercambiar alimentos no perecederos por materiales aprovechables, apoyando la seguridad alimentaria del colectivo. Desde el componente social se impartieron talleres de sensibilización y juegos lúdicos sobre el manejo adecuado de los residuos sólidos en la Institución Etno Educativa Santa Cruz del Islote, impactando a 82 estudiantes. 

En la Ecotienda se recolectaron 346 kg de materiales aprovechables como plástico, PET, cartón, papel, chatarra. De igual manera, se recolectaron más de 300 tapas plásticas.  Esta actividad contó con la participación de operarios y gestores sociales.

La Gerente General Yolanda González Puente, reafirma el compromiso de Veolia con la ejecución de acciones ambientales en la zona insular las cuales suman a la transformación ecológica.  La empresa avanza en garantizar el brillo y esplendor de Cartagena y en especial la participación de las comunidades en la ecotienda donde se lleva a cabo el intercambio de alimentos no perecederos por materiales aprovechables. Estas actividades se realizan gracias al trabajo mancomunado con los líderes comunales y la institucionalidad, en esta oportunidad con CARDIQUE los cuales tienen un gran compromiso social.













DANIEL HABIF EN CUMBRE DE EMPRESARIOS IMPARABLES CIERRA RECORRIDO EN CARTAGENA

 


La Cámara de Comercio de Cartagena conmemorará sus 111 años con un encuentro que reunirá el próximo 29 de octubre a empresarios, emprendedores, comerciantes, líderes y personas que están tomando decisiones para crecer, reinventarse, liderar cambios o dar el siguiente paso.

 

Por lo anterior, Cartagena será la última parada en Colombia de DANIEL HABIF en 2026. El escritor y conferencista será el invitado central de la Cumbre Empresarios Imparables por Colombia, organizada por la Cámara de Comercio de Cartagena en el marco de la conmemoración de sus 111 años.

 

La cita será a las 6:00 p. m. en el Auditorio Getsemaní del Centro de Convenciones de Cartagena y convocará a quienes hacen crecer un negocio, lideran equipos, impulsan proyectos, buscan reinventarse o están frente a un nuevo desafío personal o profesional.

 

La Cumbre parte de una convicción: “Un país se levanta desde adentro”. Desde quienes crean empresa y generan empleo; desde quienes sostienen equipos, enfrentan momentos de incertidumbre, se adaptan, vuelven a empezar y encuentran nuevas maneras de avanzar.

 

Porque los cambios que dejan huella comienzan con una decisión. Y cuando una decisión abre oportunidades, fortalece iniciativas o moviliza a otros, su impacto puede trascender a una persona, una organización y contribuir también al progreso de una ciudad, una región y un país.

 

111 años: un legado que se proyecta hacia el futuro

 

La Cámara de Comercio de Cartagena llega a sus 111 años con una trayectoria estrechamente vinculada al desarrollo empresarial de Cartagena y Bolívar.

 

A lo largo de más de un siglo, distintas generaciones de comerciantes y empresarios han enfrentado transformaciones económicas, sociales, tecnológicas y productivas. En ese recorrido, la Cámara también ha evolucionado para conectar al tejido empresarial con conocimiento, servicios, capacidades, mercados, aliados y nuevas oportunidades.

 

Por eso, conmemorar este aniversario con la Cumbre Empresarios Imparables por Colombia responde a una decisión institucional: reconocer el camino recorrido y, al mismo tiempo, convocar a quienes están construyendo nuevas posibilidades para el territorio.

 

“Cumplir 111 años nos compromete a seguir leyendo los desafíos de nuestro empresariado y a convertirlos en oportunidades de crecimiento, conexión y progreso. Esta Cumbre representa ese propósito: propiciar un encuentro que inspire nuevas miradas, fortalezca el liderazgo y nos recuerde que cada empresa, cada decisión y cada iniciativa capaz de generar oportunidades aporta también a la construcción de Bolívar y de Colombia”, afirmó Andrea Piña Gómez, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de Cartagena.

 

Daniel Habif llegará a Cartagena como parte de El Paso Final: Ascender World Tour 2026, una gira centrada en propósito, liderazgo, transformación personal y toma de decisiones frente a los momentos de cambio. La presentación en Cartagena marcará la última fecha de su agenda en Colombia, después de pasar por Bogotá, Pereira, Cali, Medellín y Neiva.

 

En la Cumbre, esas reflexiones dialogarán con los desafíos de quienes emprenden, dirigen empresas, movilizan equipos o atraviesan momentos que pueden redefinir el rumbo de sus negocios y de sus vidas.

 

La convocatoria está pensada tanto para quien dirige una organización consolidada como para quien está convirtiendo una idea en empresa, sostiene un negocio familiar, busca nuevas oportunidades para crecer o necesita reinventarse frente a un entorno cambiante.

 

Porque el liderazgo se ejerce desde muchos lugares. En el emprendimiento que comienza, en el comercio que abre cada día sus puertas, en la empresa que debe transformarse para seguir avanzando y también en otros ámbitos de la vida, cuando una persona toma decisiones, moviliza a otros o impulsa cambios en su entorno. Ahí también se construye país.

 


Sobre la Cumbre Empresarios Imparables por Colombia

 

Fecha: 29 de octubre de 2026

Hora: 6:00 p. m.

Lugar: Centro de Convenciones de Cartagena – Auditorio Getsemaní

Organiza: Cámara de Comercio de Cartagena

Entradas: https://www.entradadirecta.com.co/events/Cumbre-Imparables-Cartagena

 

Información adicional y acompañamiento para adquisición de entradas:

Martha Uribe – gerente empresarial y de negocios de la CCC

(+57) 301 683 1734










Opinión - 11-S: 25 AÑOS DESPUÉS

 


Por AMYLKAR D. ACOSTA MEDINA - www.amylkaracosta.net

 

Hay acontecimientos que no sólo hacen historia, sino que la parten en dos. El atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001 fue uno de ellos. Aquel martes aciago el mundo contempló atónito, en tiempo real, cómo dos aviones comerciales se estrellaban contra las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York y, en el acto, cómo estas se desplomaban convertidas en una gigantesca montaña de escombros. Otro avión impactó el Pentágono y un cuarto cayó en Pensilvania.

 

El saldo fue aterrador: cerca de 3.000 muertos. Pero la verdadera dimensión del 11-S no puede medirse únicamente por el número de sus víctimas. Aquel día cambió la percepción que el mundo, empezando por el propio EE.UU, tenía de su propia seguridad y se alteró el curso de la geopolítica mundial.

 

Yo escribí sobre ello entonces. Apenas nueve días después, el 20 de septiembre de 2001, en mi artículo Colombia: país real, país virtual, me referí al impacto de aquellos atentados que habían reducido a cenizas las emblemáticas Torres Gemelas y golpeado el Pentágono. Mi preocupación inmediata, además del horror provocado por semejante acto de barbarie, apuntaba hacia sus repercusiones económicas. La economía mundial ya mostraba síntomas de desaceleración y aquel golpe introducía un ingrediente adicional de incertidumbre, que presagiaba su hundimiento.

 

Pocos días después volví sobre el tema en Una elegía por la paz. Esta vez mi preocupación trascendía la coyuntura económica. Me inquietaban las consecuencias políticas y militares que podría desencadenar la inmediata y contundente reacción de Estados Unidos. Dos hechos me parecieron entonces incontrovertibles: la enorme capacidad destructiva que había alcanzado el terrorismo y la vulnerabilidad del Estado frente a él, incluso tratándose de la mayor potencia económica y militar del planeta. Veinticinco años después vale la pena volver sobre aquellas reflexiones y confrontarlas con lo acontecido.

 

 

La reacción estadounidense no se hizo esperar. El Presidente George W. Bush proclamó la denominada “guerra contra el terrorismo”. El enemigo ya no era necesariamente otro Estado ni un ejército convencional claramente identificable. Era una organización transnacional, dispersa, clandestina y capaz de golpear desde las sombras. Ese cambio fue trascendental.

 

En octubre de 2001 Estados Unidos invadió Afganistán. El propósito declarado era destruir las bases de Al Qaeda, responsable de los atentados, capturar a Osama Bin Laden y desalojar del poder al régimen talibán que le había brindado refugio y protección. Dos años después, en 2003, vino la invasión de Irak. Se justificó alegando que el régimen de Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva. Tales arsenales nunca fueron encontrados.

 

Aquí empezó a desdibujarse la frontera entre la legítima respuesta al terrorismo y una estrategia desmedida de intervención militar de mucho mayor alcance. Lo que comenzó como una operación contra los responsables del 11-S terminó convirtiéndose en una prolongada guerra global. Y fue costosísima, aún se prolongan en el tiempo y en el espacio sus repercusiones y secuelas.

 

Investigaciones del proyecto Costs of War de la Universidad Brown estiman que las guerras posteriores al 11-S comprometieron más de US$8 billones (trillion en la nomenclatura estadounidense) en gastos y obligaciones de Estados Unidos. El mismo proyecto estima en al menos 940.000 las muertes directas ocasionadas por la violencia en los distintos escenarios bélicos y calcula que, al incorporar las muertes indirectas derivadas de sus consecuencias, el saldo puede ascender a entre 4,5 y 4,7 millones de personas. Son cifras estremecedoras.

 

Afganistán constituye quizá la mayor paradoja de esta historia. Estados Unidos llegó allí en 2001 para desalojar a los talibanes. Permaneció durante dos décadas. Miles de vidas y enormes recursos después, las últimas tropas estadounidenses abandonaron Afganistán el 30 de agosto de 2021. Y los talibanes retornaron al poder. La historia parecía regresar al punto de partida. Ello no significa que esos veinte años hayan sido inútiles ni que Al Qaeda conservara intacta la capacidad que tenía en 2001. Osama Bin Laden fue localizado y dado de baja en Pakistán en mayo de 2011 y la estructura que organizó los ataques sufrió golpes devastadores.

 

Pero Afganistán dejó una enseñanza difícil de soslayar: la superioridad militar puede conquistar un territorio, derribar un régimen e incluso destruir un ejército, pero no necesariamente es suficiente para construir un Estado viable ni garantizar una paz duradera. Ese fue precisamente uno de los interrogantes que planteábamos cuando todavía humeaban los escombros de las Torres Gemelas.

 

Al Qaeda fue debilitada, pero el terrorismo no desapareció. Mutó. De sus ramificaciones y del caos generado por las guerras posteriores surgieron nuevas organizaciones. La más brutal y espectacular fue el autodenominado Estado Islámico —ISIS—, que llegó a controlar extensos territorios de Irak y Siria y proclamó un pretendido califato. A las organizaciones jerarquizadas se sumaron células dispersas por doquier y los llamados “lobos solitarios”. Internet y posteriormente las redes sociales se convirtieron en instrumentos de propaganda, radicalización y reclutamiento. El terrorismo y sus células aprendieron a desenvolverse en red. La amenaza dejó de estar concentrada exclusivamente en un territorio y se hizo ubicua.

Pero el 11-S no sólo transformó las relaciones internacionales. También modificó profundamente la vida cotidiana.