Publicación de Check-in Caribe
Dijo que le quedan 16 meses y 9 días para irse. ¿El Tigre lo acogerá en
su Patria Milagro?
Dumek
sabe perfectamente las hojas que le restan en el calendario. Los días, las
semanas, las horas, los minutos y los segundos.
En la
re-inauguración de Puerto Duro lo dijo: “Me quedan dieciséis meses y nueve
días” para irme. Siente que el sol le pega en la espalda y confesó que anda
buscando ‘camello’.
No
descartó llevar una hoja de vida al Tigre Abelardo en Barranquilla, porque el
presidente nada que se aparece por estos lares.
Tal vez
De la Espriella se conduela con el futuro desempleado y le dé un puestecito en
la embajada de Francia y le toque viajar a París, al lado del nuevo embajador
Juan Carlos Gossaín. Al final, son viejos conocidos y amigos del alma…¿O no?
Aunque,
quién quita que El Tigre lo necesite, por su experiencia, para Gerente Nacional
de Inauguraciones Fastuosas, dada su experticia en celebraciones ostentosas y
mediáticas hasta en la entrega de bordillos y andenes.
O puede
ser Alto Consejero para Malecones de Mar. ¿Y qué tal Ministro de Concreto? O
Asesor Presidencial en Puestas en Escenas Babilónicas.
Porque
por el lado de la moda no es, ya que Abelardo tiene a Silvia Tcherassi para
esos menesteres.
Aunque
no creo, por dicen las malas lenguas que en plena campaña El Tigre envió un
billete bueno, pero ese billete no se vio reflejado en la votación que se
prometió desde el reino del Faraón.
Eso sí:
todo por méritos. Nada de palancas. Por eso Dumek estudia su maestría en la
Universidad del Norte de Barranquilla, aunque él ya es un maestro en otros
asuntos que no es menester hablar ahora.
El
Faraón en la re-inauguración de Puerto Duro se le vio muy tieso y muy majo,
rodeado de sombreros, gafas Temu y demás. En ese escenario fue donde El Hombre
de Dios llamó “canallas” a quienes osan levantar la voz contra su obra y
gloria.
Sí,
canallas. Así los llamó El Hombre de Dios. Porque a él solo le encanta que le
hablen bien de sus obras.
LA IRA
SANTA CONTRA THAI DE RCN
Por eso,
hace unos días, mandó, como El Faraón de la milenaria dinastía de la
chepacorina carmera que es, a regresar a repasar las tareas de quinto semestre
de Comunicación Social y Periodismo a nada más y nada menos que a una
periodista de RCN.
¡Válgame
Dios!
La
periodista se atrevió a sacar por el noticiero nacional un puente quebrado, que
ningún otro medio o portal, habido y por haber, ha visto ni verá porque es
invisible para sus ojos. Pero para RCN, no.
“¡Caramba!”,
exclamó esa vez el Faraón contra RCN. “Con tantas calles que he pavimentado”,
dijo, palabras más, palabras menos: “¿y se van a ver y mostrar esas minucias?”.
El
Hombre de Dios estaba furibundo. Montó en cólera santa contra el combo de Thai,
ella que es tan buena, de buen corazón y que no se mete con nadie (como dice
Rubén Blades).
Sí, en
los pies de la India Catalina, a la que le dieron su bañito, la ‘emparapetaron’
y perfumaron —quién sabe cuántos ‘Rafa Núñez’ costó esa sesión de SPA—, ahí, en
Puerto Duro, El Faraón habló de lo divino y lo humano y se tomó fotos con los
señores del Concejo.
Los
mismos que se pusieron sombreros y gafas oscuras de Temu como el patrón y
posaron felices, con sus barrigas llenas, pidiendo tabletas de Alka-Seltzer
para bajar la pesadez estomacal.
Así fue
la entrega de la redecoración de Puerto Duro: con un Faraón con el cronómetro
en los bolsillos, las hojas de vida en las manos y un verbo muy ácido para
rociar a quienes se atreven a levantar su voz contra la de él. Y es que a los
Honorables Concejales del sanedrín también les queda el mismo tiempo de su
Faraón.
NO HAY FARAÓN QUE DURE 100 AÑOS NI PUEBLO QUE LO RESISTA










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