lunes, 29 de diciembre de 2025

FUNDACIÓN PUERTO DE CARTAGENA FORTALECE PESCA ARTESANAL EN CEBALLOS, ALBORNOZ Y ZAPATERO

 


Alrededor de 120 pescadores artesanales de los barrios Ceballos, Albornoz y Zapatero fortalecen cada año su actividad productiva gracias a procesos de acompañamiento, formación y diálogo interinstitucional, en el marco del Plan de Fortalecimiento Socioeconómico que se formula y actualiza de manera participativa.

 

La iniciativa cuenta con el respaldo de la Fundación Puerto de Cartagena, que en su aniversario número 20 ha reafirmado su compromiso con el bienestar de las comunidades ubicadas en el área de influencia de las terminales del Grupo Puerto de Cartagena, como son la sociedad Portuaria y Contecar.

 

Uno de los avances más significativos ha sido la creación de una mesa técnica con participación de la UMATA y la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP), un espacio que permite evaluar la viabilidad de las propuestas formuladas por los pescadores y articular apoyos del sector público y privado.

Este ejercicio ha fortalecido la gestión colectiva y ha permitido que la actividad pesquera se desarrolle en cumplimiento de la normativa ambiental vigente, destinando la producción al autoconsumo o a la comercialización a través de distribuidores locales, como el Mercado de Bazurto.

El acompañamiento no se limita a la actividad productiva. Desde un enfoque social e integral, el proceso también involucra a las familias de los pescadores de Albornoz y Zapatero, así como a la Asociación de Pescadores de Ceballos, promoviendo la vinculación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes a programas educativos y comunitarios.

 

Actualmente, cerca del 65 % de los pescadores cuenta con al menos un integrante de su familia participando en estas iniciativas, según datos conocidos FRENTE A FRENTE.

 

Hoy, el proceso integra a 15 pescadores de la Asociación de Pescadores de Ceballos, 45 residentes en Albornoz y 60 en Zapatero.

 

El fortalecimiento organizativo ha sido clave, especialmente para grupos que no contaban con una estructura formal y que, con el acompañamiento de la Fundación, lograron su registro ante la Cámara de Comercio de Cartagena. Esto ha ampliado sus capacidades de gestión, su relacionamiento institucional y sus posibilidades de acceder a convocatorias y programas de apoyo para comunidades pesqueras.

 

Luego de dos décadas de trabajo sostenido, el mayor logro es el capital social instalado: organizaciones más sólidas, liderazgos fortalecidos y una relación más fluida con las entidades que pueden aportar al desarrollo comunitario. Aunque persisten retos como el relevo generacional, la base construida permite enfrentar el futuro con más herramientas, articulación y visión, asegurando que la pesca artesanal siga siendo un oficio digno, sostenible, y con oportunidades para las nuevas generaciones.

 







 

 


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