lunes, 12 de mayo de 2025

SE VA UN CORRUPTO DEL SENADO Y LLEGA OTRO CORRUPTO

 


Mientras una puerta del Senado se cierra para un investigado por corrupción, otra se abre de par en par para un segundo acusado; Como en una coreografía perfectamente ensayada, la curul que deja IVÁN NAME tras su detención por los actos de corrupción de la UNGRD, esta será ocupada nuevamente por CIRO RAMÍREZ, recién liberado de La Picota ante lo cual el Senado colombiano no pierde ni un solo corrupto en el proceso. Así lo precisa y lo denuncia el portal CORRUPCIÓN AL DIA.

 

«Por medio de la presente respetuosamente quiero solicitarle mi reintegro al cargo de Senador escribió Ramírez al actual presidente del Senado, Efraín Cepeda, en una carta que parece redactada con la tranquilidad de quien sabe que el sistema está diseñado para protegerlo.

Y tiene razón para estar tranquilo, ya que  el pasado viernes 2 de mayo, la Corte Suprema de Justicia ordenó su libertad inmediata tras concluir que ya no era necesario mantenerlo preso. ¿La razón? El vencimiento de términos: «El término de 12 meses se cumplió el pasado 18 de abril de 2025«. Una tecnicidad jurídica que no implica inocencia, pero sí libertad y, por lo visto, regreso al poder.

 El caso de Ramírez, quien habría intervenido irregularmente en «al menos 15 contratos en los departamentos de Tolima, Quindío y Valle del Cauca», no es un incidente aislado sino parte de lo que los expertos llaman «captura del Estado«.

Mientras tanto, la justicia colombiana avanza con la parsimonia de quien no tiene prisa por llegar a ninguna parte. Ramírez fue detenido en diciembre de 2023 por concierto para delinquir agravado, cohecho y celebración indebida de contratos. Un año y medio después, sin sentencia, regresa al recinto donde se elaboran las leyes que luego él mismo fue acusado de violar.

«Donde no se habla, hay más que decir«, reza uno de los principios anticorrupción. Y sobre este caso, el silencio es ensordecedor. Mientras la opinión pública reacciona ante la captura de Name, pocos notan la peligrosa normalización que implica el regreso de Ramírez al Senado.

 

De acuerdo con los expertos en corrupción política, «la forma más efectiva de robar hoy es mediante normas ambiguas o vacíos legales». Ramírez se beneficia precisamente de uno de ellos: el vencimiento de términos en un sistema judicial que colapsa ante su propia ineficiencia.

 








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