Mientras
Cartagena de Indias sigue en medio del caos (asesinatos selectivos,
inundaciones, desempleo, pésimo transporte público), el alcalde Dumek Turbay
insiste en hacernos creer que nada pasa y que él es un excelso ejecutor.
Parece
que todo es válido para subir la imagen caída de este el alcalde mentiroso. Su
última estrategia fue regalar entradas para el último juego del Real Cartagena,
por lo cual tendrá que explicarle a los cartageneros de dónde salieron los casi
$600 millones que pudieron costar las 17 mil boletas.
Con
estos dos párrafos, inicia desde su asilo y protección en Estados Unidos la
columna del ingeniero y veedor ALVARO GONZALEZ, en el portal de noticias
7/24 noticias; y agrega que La ciudadanía debe saber que la construcción es uno de los
negocios más rentables que hay. Y
que, cuando uno pone en la misma ecuación esa variable con los antecedentes de
todas las denuncias que tiene el hoy alcalde cuando fue gobernador de Bolívar,
queda fácil hipotetizar algunas de las razones detrás del marcado y desesperado
interés de Turbay por sacar adelante proyectos mal planeados unos, innecesarios
otros, o entregados a contratistas cuestionados, o que son amigos de su
administración.
Un claro caso de lo anterior es el ‘Gran Malecón de Mar’;
proyecto que, pese a que fue anunciado con mucha fanfarria, empezó dando tumbos
desde su mismísimo arranque, tal y como lo documentara detalladamente la CONTRATOPEDIA CARIBE.
Los diseños del Gran Malecón del Mar fueron adjudicados a la
empresa Carinsa (Contrato No. CMA-SID-002-2024 por más de $3.568 millones), cuyo gerente es Santiago Rizo Delgado, quien
fuera el interventor de la construcción de la estación de bombeo de aguas lluvias diseñada por Alfonso Arrieta
Pastrana en 2011. Estación que no
funciona desde hace años y es una de las razones por la que esa parte del
centro se inunda. Pero eso no importa, ya que tendremos un gran malecón a unos
cuantos metros de distancia. Agrega el veedor.
Al
respecto y dada la gravedad de las
denuncias el noticiero regional de televisión CANAL CARTAGENA, bajo la
dirección de Nabil Báladi Gedeón, realizó un magnífico documental emitido por
su señal de cable en las últimas horas, y cuyo link dejamos para que sea
observado por nuestros lectores:
https://www.facebook.com/share/v/1BdNYH4Gsd/
Como ya se ha venido
denunciando en varias instancias ciudadanas, la arrogancia y la prepotencia del
alcalde Turbay, lo llevaron a seguir adelante sin mirar para atras y Contra viento, marea y todos los contratiempos
producto de la improvisación, la administración Turbay le adjudicó el Contrato No.
LP-SID-001-2025 (por
$197.6 mil millones de pesos, que equivalen a unos USD$49.4 millones) al
Consorcio Gran Malecón del Mar, conformado por: Dinacol SAS (Cartagena) con el
60%, A&D Alvarado y Düring SAS (Bogotá) con el 30% y Escalin Ingeniería SAS
(Santa Marta) con el 10%.
En su
habitual columna, el Ingeniero y veedor Álvaro González, expresa otra serie de
precisiones respecto a las irregularidades e ilicitudes del GRAN MALECON DEL
MAR:
Osvaldo Rodríguez Luna, amigo
del alcalde Turbay, es una de las personas detrás de Dinacol. Imposible tampoco
olvidar que, usando la rebuscada figura de calamidad, el alcalde lo premió con
el Contrato CD-CP-OGRD-008-2024 por
$3.102 millones en marzo del año pasado para la realización de unas obras que
se traslapaban con las de la Protección Costera (proyecto en el que Dinacol y
A&D Alvarado y Düring hacen parte del Consorcio Proplaya).
A propósito, los cuestionados diseños de la Protección Costera
estuvieron a cargo de Alfonso Arrieta en representación de la Universidad de
Cartagena. Por su parte, Juan Carlos Monzón Alvarado, representante legal de
A&D Alvarado y Düring, fue sancionado desde el 20Jul2020 por la Autoridad del Canal de Panamá por diez años. Como quien dice, el Dream Team. Y todo pagado
con el dinero de los contribuyentes. Pobre Cartagena.
Dice
el refrán que «todo lo que empieza mal, termina mal». El proyecto del Gran
Malecón no podía ser la excepción. Ahí sigue su rumbo al patíbulo con su andar
chueco, intentando sobrevivir en un mar de irregularidades, de las cuales se
destacan tres: (I) el cambio de los pliegos de la licitación; (II) una
certificación de experiencia laboral cuestionable con indicios de fraude; y
(III) una empresa del ‘Clan Barranqueño’ como parte del otro consorcio
proponente. Y quiero aclarar que no deseo apropiarme del crédito absoluto de lo
que se ha investigado, ya que Katerine Álvarez y Javier Julio Bejarano hicieron
también su parte.






No hay comentarios:
Publicar un comentario