La Fundación para la Gestión, Innovación, Liderazgo,
Desarrollo, Emprendimiento y Deporte (GILDED), anteriormente FUNDACOMUN es una contratista de vieja
data de la Alcaldía de Cartagena. Así lo revela en un informe investigativo PLURALIDAD
Z, un medio de comunicación dedicado a investigar y denunciarlos acos de
corrupción de la administración pública.
En 2024 fue
protagonista de un escándalo, tras una alerta de la Fundación Cívica por
Cartagena (FUNCICAR), por presuntas irregularidades en la adjudicación de un
contrato por $1.000 millones de pesos, para el desarrollo de eventos y torneos
deportivos en la localidad de la Virgen y Turística.
Por este hecho, la
Procuraduría Provincial de Cartagena abrió indagación preliminar contra el
alcalde local, Alexis Valerio, quien meses después presentó su renuncia al
cargo
La cuestionada
FUNDACOMUN ahora con el nombre de Fundación GILDED es representada legalmente
por Irma Esther Marzan Teherán.
La Unidad
Investigativa constató que la entidad sin ánimo de lucro siguió suscribiendo
contratos cuantiosos con la Alcaldía de Cartagena y el Concejo Distrital.
En 2025, el
Distrito de Cartagena le adjudicó un contrato a la fundación, por $592 millones
de pesos, cuyo objeto fue la prestación de los servicios logísticos, para la
organización de los encuentros barriales en el marco del proyecto de
estrategias de participación ciudadana y gobernanza en la población de pobreza
extrema.
Este periodista de
PLURALIDAD Z radicó derecho de petición, el 17 de septiembre de 2025
ante el Distrito de Cartagena, para solicitar información relacionada con la
ejecución de las actividades contempladas en el mencionado contrato.
Pero solo fue
hasta el 29 de diciembre de 2025, es decir, tres meses después que el director
del PES, Jorge Redondo, quien fungió como supervisor del proceso me respondió a
través de un oficio allegado a mi correo electrónico.
Es evidente que
Redondo contestó extemporáneamente incumpliendo con el plazo de 15 días, que
establece la Ley 1755 de 2015, para atender peticiones respetuosas.
A pesar de los
ardides, este medio publicó dos notas tituladas: «Alcaldía de Cartagena gasta
$402 millones en logística para encuentros barriales» y «Dudas en torno al
contrato de encuentros barriales».
Luego de
comprobar que, el entonces presidente del Concejo Distrital, Rafael Meza Pérez
firmó un contrato con la Fundación GILDED, por $366 millones, para la
adquisición de 184 bonos redimibles en almacenes Éxito, se presentó una
solicitud de información -el 2 de diciembre de 2025- ante la corporación, para
verificar el cumplimiento del alcance contractual.
Sin embargo, fue
hasta el viernes, 10 de abril –4 meses después-, que la Oficina Jurídica del
Concejo dirigida por Pedro Fuentes Lorduy contestó la petición, tras múltiples
insistencias de este periodista.
Con la respuesta
se corroboró que, en total fueron 184 bonos comprados por $1.423.500 pesos cada
uno, lo que arroja una suma de $261.924.000.
Si el contrato
comprometió fondos por $366.659.864 queda un saldo de $104.735.864. Entonces,
se plantean las preguntas incómodas: ¿Quién se quedó con esa tajada? ¿Esa fue
la ganancia de la entidad sin ánimo de lucro? ¿Cuánto fue la utilidad de la
Fundación GILDED por operar este contrato? ¿Por qué el Concejo de Cartagena no
contrató directamente con el Grupo Éxito sin necesidad de intermediarios?
¿Quiénes se beneficiaron realmente con esta adjudicación?
Adicional a
esto, la fundación obsequió siete bonos adicionales como parte de su propuesta,
sin ninguna contraprestación, los cuales fueron entregados a los presidentes de
las organizaciones sindicales, según consta en un acta con fecha del 28 de
noviembre de 2025.
Pero lo más
sospechoso es que en la planilla de la seguridad social se registra el pago de
un solo empleado de la fundación, quien es su misma representante legal, Irma
Esther Marzan Teherán.
Lo anterior,
resulta alarmante debido a que se trata del manejo de millonarios recursos
estatales, lo que permite formular los siguientes cuestionamientos: ¿En qué
invierte esta Fundación las ganancias obtenidas de contratos con instituciones
públicas, dado que no son convenios de asociación de los que trata el artículo
355 de la Constitución Política? ¿O estamos frente a una oenegé de papel creada
únicamente, para contratar con el Estado y de esta manera acceder a millonarias
sumas del erario? ¿O se trata de una entidad sin ánimo de lucro de todito? ¿La
Fundación GILDED es una ESAL de reconocida idoneidad? ¿Cuál es su trabajo
social y comunitario en la sociedad cartagenera y a quiénes ha impactado? ¿La
opinión pública desconoce sus antecedentes?





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