miércoles, 22 de abril de 2026

DENUNCIADO EL CARTEL DE LOS DOCENTES EN SUCRE

 

Cómo un grupo de docentes convirtió el Decreto 1279 en una fábrica de salarios millonarios usando artículos espurios, coautorías cruzadas y el silencio cómplice de un sistema que nadie quería tocar

 

Mientras en Colombia el salario mensual del Presidente de la República ronda los 51 millones de pesos mensuales, al menos tres profesores de la Universidad de Sucre —institución pública financiada con recursos del Estado— ganaban más: Alexander Pérez Cordero, $93 millones; Donicer Eduardo Montes Vergara, $91,9 millones; William Alejandro Niebles Núñez, $90,5 millones. No son doctores del Hospital de Harvard ni asesores del Banco Mundial. Son docentes de una universidad regional del Caribe colombiano que encontraron, en los pliegues de un decreto de 2002, la forma perfecta de construir fortunas con recursos públicos, punto a punto, artículo a artículo, favorecido a favorecido. Así lo precisa el portal, de noticias corrupcionaldia.com. 

De 634 artículos analizados entre 2024 y 2025, 338 —más del 53%— presentan alertas por prácticas editoriales asociadas a revistas señaladas como espurias. William Niebles presentó 76 artículos, de los cuales 69 tienen alerta; Donicer Montes, 43, todos con alertas; Alexander Pérez, 38, todos en alerta.

Para entender el cartel, hay que entender el instrumento. El Decreto 1279 de 2002 establece que los docentes pueden aumentar su salario a través de un esquema de puntos asignados por factores como publicaciones académicas, experiencia, formación y producción investigativa. En 2026, cada punto vale $23.924 pesos mensuales —incorporados al salario de forma permanente. No es un bono de fin de año. Es plata real, mes a mes, hasta la jubilación.

Se han detectado prácticas ilegales y antiéticas de parte de algunos docentes que han recurrido a revistas depredadoras —publicaciones que aparentan tener prestigio y reconocimiento infundado— en las que pagan para poder presentarlas ante el CIARP y elevar los salarios.

El expediente describe las modalidades del esquema: carruseles de coautoríauso sistemático de revistas predadoras, y aprovechamiento de trabajos estudiantiles como insumo para nuevas publicaciones con nombre propio. El material menciona coincidencias textuales del 99% entre artículos firmados por algunos docentes y detección de escritura con inteligencia artificial en varios casos.

Los estudiantes declararon asamblea permanente, ocuparon la sala de profesores y bloquearon el acceso principal del campus, exigiendo explicaciones directas de las directivas sobre el manejo de los recursos y la escala salarial de la planta docente. No fue una protesta abstracta. Fue la rabia de quienes pagan el costo de un sistema diseñado para favorecerse a sí mismo.

Con $12.000 millones al año se pueden financiar más de 800 becas universitarias completas para estudiantes de estratos 1 y 2. Se pueden construir dos hospitales de primer nivel en Sucre, uno de los departamentos más golpeados por la pobreza en Colombia. Eso es el costo de oportunidad. Eso es lo que no existió para que existieran esos salarios.

 










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