Por AMYLKAR
ACOSTA MEDINA - www.amylkaracosta.net
El presidente Gustavo
Petro se ha empecinado con terquedad aragonesa en que ECOPETROL se aparte del
core de su negocio, explorar, explotar, transportar y refinar hidrocarburos.
Contra toda evidencia sostiene que “el tiempo del petróleo se acabó”. Ello lo
llevó a ordenarle al presidente de la empresa Ricardo Roa “hacer una especie de
exorcismo” de la empresa, al tiempo que le pidió que se quitara el petróleo “de
la cabeza” y fue terminante al espetar “quítate el petróleo de la cabeza”.
Luego, en el marco de un
Consejo de Ministros realizado el 11 de febrero el presidente Petro increpó al
Ministro de Minas y Energía Andrés Camacho alegando que “si
nosotros estamos contra el fracking -por la muerte de la naturaleza y la muerte
de la humanidad - yo quiero que se venda esa operación, la del Permian, para
invertirlo en energía”.
Pero ya era tarde, dado que el 3
de febrero se había acordado entre las partes, ECOPETROL y la OXY la prórroga
de su contrato de asociación que data desde julio de 2019 hasta el 2027. El Presidente
Petro se resistió a dar su brazo a torcer e insistió en su cuenta de X el 14 de
septiembre en que “ECOPETROL debería vender
su participación en el Permian. Ahora, más recientemente, según ha trascendido
a los medios, el Presidente Petro citó a Palacio a varios miembros de la Junta
directiva de ECOPETROL con el propósito de darle la directriz de salir del
Permian. Aduce el Presidente Petro que “el negocio que va a quebrar a ECOPETROL
es Permian, el proyecto de fracking que la petrolera tiene en sociedad con la
Oxy en Estados Unidos”.
Insiste además el Presidente Petro, en que “permian no es
un buen negocio”, en que este es un negocio “chimbo”, cuando todas las cifras
de la propia empresa lo desmienten y hablan por sí solas: Pero, la verdad sea
dicha, hoy por hoy esta es la inversión más rentable de cuantas posee el Grupo
empresarial ECOPETROL en su portafolio: el costo del levantamiento del barril
de crudo oscila entre los US $5 y los US $6 dólar, costo este que contrasta con
el promedio en los campos en explotación en Colombia, el cual fluctúa entre los
US $12 y los US $14. La producción proveniente del mismo está alrededor de
115.000 barriles / día, por encima de la producción de Rubiales, considerado el
mayor campo productor en territorio nacional, representando el 15% de la
producción total de ECOPETROL (115 mil barriles/día). Además, las reservas a su
haber están cifradas en 189 millones de barriles equivalentes, lo cual
representa el 10% de todas las reservas con las que cuenta la estatal
petrolera.
Y, como si lo anterior fuera poco, hablando de su
rentabilidad, el margen EBITDA se sitúa en el 76%, en comparación con el
promedio del resto de la operación de ECOPETROL que está entre el 30% y 40%! De
llegar a prosperar el dislate de vender su participación en el Permian
empeoraría la situación financiera de la empresa, la cual ha registrado una
caída de sus utilidades, que completó en junio pasado 10 trimestres
consecutivos a la baja, en un 78%, en términos reales, entre los años 2022 y
2025. De no ser por el Permian la situación habría sido más apremiante y de
paso la de las finanzas del Estado, toda vez que dependen en gran medida del
giro de los dividendos que le reporta como su principal accionista con el
88.49% de las acciones. ¡Renunciar al Permian por parte de ECOPETROL sería una
pésima imitación de quien invita a sus contertulios convidándolos a irse a otra
fiesta ya que la disfrutan está tan buena!
Huelga decir, que la afirmación del Presidente Petro, de
que el producido de la eventual venta de la participación de ECOPETROL en el
Permian le serviría para “invertirlo en energía limpia”, puesto que, de llegar
a cristalizarse este despropósito no es verdad que ECOPETROL le traspasaría el
valor de la venta a la Nación, pues dado el carácter de la misma sólo puede
girarle dividendos, los cuales se verían menguados con tal operación. Además,
según el experto Sergio Cabrales “vender con descuento el negocio del Permian
de ECOPETROL, valorado en aproximadamente US $5.500 millones, podría
representar una disminución del 30% de la cotización actual de la acción”. ¡Y
la cereza del pastel sería que ECOPETROL tendría que pagar una penalidad por su
desistimiento del orden de los US $400 millones!
De allí la reacción de parte de quienes hemos tenido la
responsabilidad de conducir la política pública en materia de hidrocarburos,
así como de los expertos y conocedores del sector, así como la férrea oposición
a este desaguisado de parte de la Unión Sindical Obrera (USO, la cual, por boca
de su Presidente Cesar Loza, manifestaron su decisión de irse a la huelga a
defender la empresa que ellos mismos gestaron con otra huelga, por considerar
que este sería “un error que pone en serios riesgos las finanzas de ECOPETROL”.
Un exabrupto. Otra razón que nos llevó a encender todas las alarmas por el
antecedente de lo que ocurrió con el fallido negocio de la negociación que
venía adelantando ECOPETROL para participar en la sociedad Crownrock, propiedad
de la OXY para desarrollar el proyecto Oslo, ubicado en la misma cuenca del
Permian.
En efecto, después que la Junta
directiva lo había aprobado, por presiones del ejecutivo se echó para atrás y
se descartó, según dijo el Ministro de Hacienda Ricardo Bonilla, porque “el
asunto es de coherencia…el petróleo sigue adelante, pero no con
fracking”. De esta manera ya se había sentado un precedente al respecto,
funesto por cierto!








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