Con
muchas lágrimas, y la voz entrecortada, MEIDIS HERRERA, una joven nos
narró la forma como de como tripulantes de una ambulancia, vigilantes, médicos
y enfermeras de cuatro hospitales acabaron con la vida de su hermano que había
sufrido un accidente en una moto, cuando otra moto lo embistió.
Se
trató de JUAN DAVID HERRERA GALINDO cuya familia está sumamente
dolida no solo por la violenta e inesperada partida de su ser querido, sino por
lo que tuvo que soportar el joven antes de dar su último suspiro. “A mi hermano
le hicieron el paseo de la muerte, lo dejaron morir”, escribe su hermana en un
extenso texto publicado en Facebook, en el que relata en detalle lo que sucedió
en El Espinal a las 11 de la noche aproximadamente cuando regresaba de trabajar
el pasado domingo 16 de marzo.
INTERVENCION DE
MEIDIS HERRERA SOBRE LA MUERTE DE SU HERMANO https://www.facebook.com/share/v/166tyN5ygh/?mibextid=wwXIfr
Para
contextualizar el hecho, hay que explicar que el accidente ocurrió en el sector
El Espinal de la avenida Pedro de Heredia sentido norte-sur, casi frente al
Castillo San Felipe; tirado en el piso y gritando del dolor el joven JUAN
DAVID, tuvo que esperar masa de 20 minutos hasta que llegó una ambulancia,
y la tripulación que gana por paciente, decidió llevarlo a la CLINICA BARÚ, distante unos 5 kilómetros, donde no fue admitido porque el SOAT
no estaba en regla y no podían cobrar lo que ellos acostumbran, de allí lo
llevaron a la CLINICA MADRE BERNARDA, donde ni siquiera lo dejaron
entrar; seguidamente la ambulancia lo trasladó hasta EL HOSPITAL UNIVERSITARIO DEL CARIBE, donde tampoco lo atendieron ni siquiera con la EPS, para darle
los primeros auxilios; ante lo cual fue llevado a la CLINICA CARTAGEN A DEL MAR, donde lo ubicaron en una
camilla, mientras aumentaba el deterioro hemodinámico del joven, que siempre estuvo consciente
quejándose de mucho dolor en el pecho y dificultad respiratoria.
SEGUNDA PARTE DE LA INTERVENCION DE MEIDIS HERRERA
https://www.facebook.com/share/v/16GZjTzq2Y/?mibextid=wwXIfr
Transcurridas mas de 4 horas
del accidente, y cuando vieron que los signos vitales de JUAN DAVID
comenzaban a fallar, fue que se acercó un medico a tratar de reanimarlo
mientras la sangre de derramaba en el piso, y un neumotórax por trauma torácico
acababa con su vida.
VIDEO DONDE ES RECHAZADO EN EL HOSPITAL UNIVERSITARIO
https://youtube.com/shorts/52FRYn44I5I
VIDEO
DE LA LLEGADA A LA CLINCIA CARTAGENA DEL MAR
https://youtube.com/shorts/rrRpL
VIDEO INTENTO DE REANIMACIÓN DE JUAN DAVID
https://youtube.com/shorts/IH8Sn
VIDEO DEL FALLECIMIENTO DE JUAN DAVID
https://youtube.com/shorts/WoJ
NARRACION DE MEIBIS HERRERA, PARA
FRENTE A FRENTE
JUAN DAVID HERRERA GALINDO –
Victima
Cédula: 1143397690
Moto placa: NTT-55F
Victimario: WILMER MONTES MARTÍNEZ
Moto placa: XPK-56E
Los últimos momentos de Juan
David fueron trágicos y agonizantes. No tenemos actas de no admisión en ninguno
de los centros de salud donde le negaron la asistencia médica:
Clínica Barú
Clínica Madre Bernarda
Hospital Universitario del Caribe
Desde el inicio hasta el final,
la negligencia estuvo presente.
Cuando finalmente fue admitido en
la Clínica Cartagena del Mar, todavía estaba consciente y hablaba. Gritaba a la
persona que lo acompañaba (una amiga de la familia que entró a la fuerza para
poder estar con él) que se estaba ahogando, que no podía respirar. Ya en rayos
X, le suplicó al encargado: "Mi vale, me estoy ahogando".
Luego, lo trasladaron a un
cubículo de reanimación, donde solo le tomaban los signos vitales. Frente a los
ojos de Mayra, la amiga de la familia que lo acompañaba, Juan David comenzó a
infartarse. Antes de colapsar, le repitió varias veces: "Mayra, no puedo
respirar, me estoy ahogando". Desesperada, ella gritó a las enfermeras que
reían en una esquina: "¡Lo van a dejar morir, se está ahogando!".
Si Mayra no hubiera gritado, y si
sus pulsaciones no hubieran caído, nadie se habría inmutado. Yo vi cómo
intentaron reanimarlo, pero ya era demasiado tarde. También vi cómo mi tío les
gritaba: "¡Lo dejaron morir! ¡¿Por qué no corrieron antes?!"
Justo después de su muerte, lo
abandonaron desnudo y todo el personal desapareció. Tal vez temían por su
seguridad y huyeron, sintiéndose culpables por lo que sabían que habían hecho.
Corrieron a resguardar sus vidas, pero segundos antes fueron indolentes con la
de mi hermano.
Ya hemos vivido esta situación
antes, con mi padre, y sabemos que el personal médico tiene la obligación ética
y moral de informar y acompañar a los familiares en el proceso. No hubo respeto
por la dignidad humana, ni en la vida ni en la muerte de mi hermano.








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