miércoles, 19 de marzo de 2025

LO PASEARON POR 4 HOSPITALES HASTA QUE MURIÓ

 


Con muchas lágrimas, y la voz entrecortada, MEIDIS HERRERA, una joven nos narró la forma como de como tripulantes de una ambulancia, vigilantes, médicos y enfermeras de cuatro hospitales acabaron con la vida de su hermano que había sufrido un accidente en una moto, cuando otra moto lo embistió.

 

Se trató de JUAN DAVID HERRERA GALINDO cuya familia está sumamente dolida no solo por la violenta e inesperada partida de su ser querido, sino por lo que tuvo que soportar el joven antes de dar su último suspiro. “A mi hermano le hicieron el paseo de la muerte, lo dejaron morir”, escribe su hermana en un extenso texto publicado en Facebook, en el que relata en detalle lo que sucedió en El Espinal a las 11 de la noche aproximadamente cuando regresaba de trabajar el pasado domingo 16 de marzo.

 

INTERVENCION DE MEIDIS HERRERA SOBRE LA MUERTE DE SU HERMANO https://www.facebook.com/share/v/166tyN5ygh/?mibextid=wwXIfr

 

Para contextualizar el hecho, hay que explicar que el accidente ocurrió en el sector El Espinal de la avenida Pedro de Heredia sentido norte-sur, casi frente al Castillo San Felipe; tirado en el piso y gritando del dolor el joven JUAN DAVID, tuvo que esperar masa de 20 minutos hasta que llegó una ambulancia, y la tripulación que gana por paciente, decidió llevarlo a la CLINICA BARÚ, distante unos 5 kilómetros, donde no fue admitido porque el SOAT no estaba en regla y no podían cobrar lo que ellos acostumbran, de allí lo llevaron a la CLINICA MADRE BERNARDA, donde ni siquiera lo dejaron  entrar; seguidamente la ambulancia lo trasladó hasta EL HOSPITAL UNIVERSITARIO DEL CARIBE, donde tampoco lo atendieron ni siquiera con la EPS, para darle los primeros auxilios; ante lo cual fue llevado a la CLINICA CARTAGEN A DEL MAR, donde lo ubicaron en una camilla, mientras aumentaba el deterioro hemodinámico  del joven, que siempre estuvo consciente quejándose de mucho dolor en el pecho y dificultad respiratoria.

SEGUNDA PARTE DE LA INTERVENCION DE MEIDIS HERRERA

https://www.facebook.com/share/v/16GZjTzq2Y/?mibextid=wwXIfr

 

Transcurridas mas de 4 horas del accidente, y cuando vieron que los signos vitales de JUAN DAVID comenzaban a fallar, fue que se acercó un medico a tratar de reanimarlo mientras la sangre de derramaba en el piso, y un neumotórax por trauma torácico acababa con su vida.

VIDEO DONDE ES RECHAZADO EN EL HOSPITAL UNIVERSITARIO

https://youtube.com/shorts/52FRYn44I5I

 

VIDEO DE LA LLEGADA A LA CLINCIA CARTAGENA DEL MAR

 

https://youtube.com/shorts/rrRpL

 

VIDEO INTENTO DE REANIMACIÓN DE JUAN DAVID

 

https://youtube.com/shorts/IH8Sn

 

VIDEO DEL FALLECIMIENTO DE JUAN DAVID

 

https://youtube.com/shorts/WoJ

 

NARRACION DE MEIBIS HERRERA, PARA FRENTE A FRENTE

 

JUAN DAVID HERRERA GALINDO – Victima

Cédula: 1143397690

Moto placa: NTT-55F

 

Victimario: WILMER MONTES MARTÍNEZ

Moto placa: XPK-56E

 

Los últimos momentos de Juan David fueron trágicos y agonizantes. No tenemos actas de no admisión en ninguno de los centros de salud donde le negaron la asistencia médica:

 

Clínica Barú

Clínica Madre Bernarda

Hospital Universitario del Caribe

Desde el inicio hasta el final, la negligencia estuvo presente.

 

Cuando finalmente fue admitido en la Clínica Cartagena del Mar, todavía estaba consciente y hablaba. Gritaba a la persona que lo acompañaba (una amiga de la familia que entró a la fuerza para poder estar con él) que se estaba ahogando, que no podía respirar. Ya en rayos X, le suplicó al encargado: "Mi vale, me estoy ahogando".

 

Luego, lo trasladaron a un cubículo de reanimación, donde solo le tomaban los signos vitales. Frente a los ojos de Mayra, la amiga de la familia que lo acompañaba, Juan David comenzó a infartarse. Antes de colapsar, le repitió varias veces: "Mayra, no puedo respirar, me estoy ahogando". Desesperada, ella gritó a las enfermeras que reían en una esquina: "¡Lo van a dejar morir, se está ahogando!".

 

Si Mayra no hubiera gritado, y si sus pulsaciones no hubieran caído, nadie se habría inmutado. Yo vi cómo intentaron reanimarlo, pero ya era demasiado tarde. También vi cómo mi tío les gritaba: "¡Lo dejaron morir! ¡¿Por qué no corrieron antes?!"

 

Justo después de su muerte, lo abandonaron desnudo y todo el personal desapareció. Tal vez temían por su seguridad y huyeron, sintiéndose culpables por lo que sabían que habían hecho. Corrieron a resguardar sus vidas, pero segundos antes fueron indolentes con la de mi hermano.

 

Ya hemos vivido esta situación antes, con mi padre, y sabemos que el personal médico tiene la obligación ética y moral de informar y acompañar a los familiares en el proceso. No hubo respeto por la dignidad humana, ni en la vida ni en la muerte de mi hermano.

 






 




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