El glaucoma
representa la principal causa mundial de ceguera irreversible, caracterizándose
por ser asintomático en etapas tempranas y detectarse frecuentemente solo tras
daños severos del nervio óptico.
En Colombia, se
estima que el 5.1% de la población mayor de
50 años padece esta enfermedad, de los cuales
el 84% desconoce su diagnóstico hasta que el daño es avanzado.
El CRAC subraya la
importancia del diagnóstico temprano en grupos de riesgo y la rehabilitación
funcional para la autonomía de los pacientes.
En el
marco del Día Mundial del Glaucoma que se celebra hoy 12 de marzo, el
Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos (CRAC) da a conocer
detalles de una de las patologías más engañosas de la salud visual. Esta
enfermedad, que afecta al nervio óptico, se ha consolidado como la principal
causa de ceguera irreversible en el mundo, planteando un desafío médico, de
autonomía y de salud pública para miles de colombianos.
Según la Asociación Colombiana de
Glaucoma, en Colombia hay alrededor de 1.000.000 de
pacientes con glaucoma y cerca del 90% de ellos no saben que lo tienen. El
glaucoma opera bajo una premisa peligrosa: la ausencia de dolor. Mientras la
presión intraocular aumenta debido a una falla en el drenaje del humor acuoso,
las fibras nerviosas que conectan el ojo con el cerebro mueren silenciosamente.
Ante
este panorama, el CRAC destaca los pilares fundamentales para entender y
enfrentar esta crisis de salud visual:
● El
factor de riesgo invisible: Aunque cualquier persona puede
desarrollarlo, el riesgo se dispara en mayores de 40 años, personas con
familiares directos que hayan sufrido la enfermedad, pacientes con miopía
elevada o quienes padecen de diabetes e hipertensión arterial.
● La
sutileza de los síntomas: En su forma más común, el glaucoma no
presenta señales tempranas. No obstante, en casos de glaucoma de ángulo
cerrado, pueden aparecer dolores de cabeza intensos, visión borrosa, náuseas y
la percepción de halos coloridos alrededor de las luces, señales que requieren
atención médica inmediata.
● El
diagnóstico como única defensa: El glaucoma no se puede curar ni
detener completamente; solo es posible controlar su avance. Además, el daño
visual que produce es irreversible. Por eso, la detección temprana es
fundamental. Exámenes como la tonometría (medición de la presión intraocular) y
la evaluación del nervio óptico permiten identificar la enfermedad a tiempo y
aplicar tratamientos que ralenticen su progresión y preserven la visión el
mayor tiempo posible.
Desde
el CRAC, la misión trasciende el diagnóstico. Para aquellos
colombianos que ya presentan una pérdida significativa del campo visual, la
institución ofrece un modelo de rehabilitación integral único en el país. El
enfoque no se limita a la salud física, sino que busca devolver la autonomía a
través del entrenamiento en el uso de ayudas ópticas, movilidad independiente y
adaptación al entorno laboral y social.
"El
glaucoma es un enemigo silencioso. Cuando una persona empieza a notar una
mancha en su visión, el nervio óptico ya ha perdido cerca de la mitad de su
capacidad funcional y ese daño es irreversible. En el CRAC, nuestra urgencia no
es solo médica; es también social. No podemos permitir que los colombianos
lleguen a nuestras puertas cuando la enfermedad ya ha comprometido su
autonomía, sobre todo cuando una simple consulta anual pudo haber cambiado su
historia", afirma Johanna Rozo, Coordinadora del
Centro de Salud Visual del CRAC.
Sobre el
CRAC
El
Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos (CRAC) es una fundación privada
sin ánimo de lucro, con más de seis décadas de experiencia en Colombia. Desde
1961 acompañamos a personas ciegas y con baja visión en su camino hacia la
autonomía, a través de procesos integrales de rehabilitación, habilitación,
salud visual y educación para el trabajo y el desarrollo humano.







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