Por AMYLKAR ACOSTA MEDINA - www.amylkaracosta.net
Mientras el ex ministro Andrés
Camacho adujo, sin fundamento alguno y a contrapelo de la cifra oficial
proporcionada por la Gestora del Mercado del gas, la empresa Bolsa Mercantil de
Colombia (BMC), seleccionada mediante Resolución de la CREG 094 de 2014, que en
Colombia no se presentaba una escasez sino un acaparamiento de
gas por parte de algunas empresas, el Presidente Petro aseguró “están
especulando” y “quieren importar el gas caro porque eso eleva las tarifas de
energía a todos los actores del sistema eléctrico. Hay que proceder".
Atribuirle esta mala intención
a las empresas generadoras es absurdo, puesto que no les asiste interés alguno
en elevar las tarifas de energía ya que en nada las beneficia a ellas!
Con esta afirmación del
Presidente se violó la presunción de la inocencia y el debido proceso a las
empresas, al tiempo que se presionó a la Superintendencia de servicios públicos
para “proceder” de acuerdo con su juicio de valor. No hay que perder de
vista que dicha Superintendencia depende directamente del Despacho del
Presidente de la República y en consecuencia el Superintendente es su
subalterno. Eso se llama prejuzgamiento y es lo más contrario al Estado
social de derecho que nos rige.
Empezando por el principio,
cuando se dio a conocer por parte de la Agencia Nacional de Hidrocarburos
(ANH) un cuestionado y controvertido informe sobre el Balance
reservas/producción de gas natural, que le costó su salida a la Viceministra de
energía Belizza Ruiz por tomar distancia de su interpretación acomodaticia, el
cual, aunque mostraba una caída de sus precarias reservas, la entonces
Ministra, la filósofa Irene Vélez, para justificar la decisión tomada de
descartar la firma de nuevos contratos de exploración y producción de
hidrocarburos, hizo las cuentas de la lechera, sumando peras con manzanas
(reservas probadas + reservas probables + reservas posibles + recursos
contingentes) para concluir que no había decisión tomada que preocuparse porque
teníamos garantizado el autoabastecimiento hasta el año 2037.
Posteriormente, su sucesor,
Andrés Camacho, de su mismo corte y sesgo
ideológico y más activista que ingeniero eléctrico, se mantuvo en la
misma línea y ello lo llevó a su negacionismo, a sostener que en
Colombia no se presentaba una escasez. No obstante, VANTI, como todas
las demás comercializadoras se atuvo a la cifra oficial, pues al fin y al cabo
dato mata relato y ante su obligación de garantizarle a sus usuarios la
prestación del servicio de gas, se dispuso a comprar gas importado por la firma
TLP GAS. Y ello, mientras el ex ministro Camacho, insistía en que al no haber
escasez de gas tampoco había necesidad de importarlo. Con terquedad aragonesa
sostuvo que “Colombia cuenta con abastecimiento de gas por 20 años”.
Y, cuando el 1 de diciembre se
recibió el primer despacho de 40 MMPCD se atrevió el Ministro Camacho a decir
que se estaba importando ese gas sólo para tenerlo de “reserva” por parte de
algunas empresas y que nada justificaba el alza de los precios y las tarifas
del gas como consecuencia de su importación. Pidió a las superintendencias de
industria y comercio y a la de servicios públicos que investigaran a las
empresas comercializadoras del gas. Según él, “cuando se revende el mismo
volumen de gas varias veces, se inflan los precios, similar a un proceso
especulativo”. Y las superintendencias, muy solícitas ellas, procedieron
en consecuencia.
Su negacionismo llevó al
Ministro Camacho a demorar la expedición del Decreto que se requería para
facilitar las importaciones, que se venía solicitando por parte de las empresas
desde el mes de noviembre y el cual sólo fue expedido el 10 de diciembre (1467
de 2024). Lo propio ocurrió con la Resolución de la CREG, que apenas ahora se
anuncia por parte del Ministro Edwin Palma, para hacer posible que las empresas
puedan seguir importando el gas pero mediante contratos de largo plazo, con
más bajos precios y no como lo vienen haciendo comprando gas en el mercado
spot a precios exorbitantes.
Pese a todo el Presidente
Petro, en un tono amenazante, a través de su cuenta X, expresó el pasado viernes,
mientras se adelantaba en Barranquilla el Congreso anual de NATURGAS que “las
decisiones están tomadas: que los intermediarios del gas dejen de especular
con los precios, incluidos los importadores, o el Gobierno tomará las
medidas de ley”.
A ello respondió la Presidenta
de NATURGAS Luz Stella Murgas que “las cifras relacionadas con los faltantes de
gas natural no son cifras de NATURGAS, ni de los agentes del mercado, son
cifras que producen la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), el Ministerio
de Minas, la Unidad de Planeación Minero-Energética y el Gestor del Mercado
contratado por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG)”. Y ahí vamos
en este contrapunteo del gremio del gas natural y el ejecutivo y mientras tanto
se acentúa la dependencia del país de
las importaciones de gas, que serán cada vez mayores hacia los próximos años.

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