La alegría infantil resume el impacto que hoy vive la
comunidad del sector Ricaurte, en Olaya Herrera, tras la entrega de 464 metros
lineales de pavimento, una obra que durante décadas fue esperada por
generaciones enteras.
“Ahora podemos patinar y jugar”, dice con una sonrisa Alma
Carolina Machuca Rincón, de 12 años, mientras recorre la nueva vía que
transformó su entorno en el sector
Ricaurte de Olaya Herrera. A su lado, otros niños celebran lo que para ellos
significa mucho más que una obra: la posibilidad de moverse con libertad, sin
temor a caídas ni obstáculos en el camino.
Para los más pequeños, el cambio se traduce en juegos y
recreación. Para los adultos mayores, en tranquilidad y movilidad segura. Y
para las familias, en dignidad y desarrollo.
“Gracias al gobernador, ahora vamos a patinar y jugar”
Sus palabras se suman a las de Saray Machuca, otra niña
habitante del sector, quien destacó el impacto que esta obra tiene en la vida cotidiana.
“La pavimentación de esta calle significa mucho para
nosotros. Aquí había muchos niños y muchos adultos mayores que tenían problemas
para transitar. Le damos las gracias al gobernador Yamil Arana”, señaló. Para
las familias del sector Ricaurte, esta intervención representa el fin de
décadas de dificultades y el inicio de nuevas oportunidades.
Una vía que esperó más de 80 años
Durante la inauguración, el gobernador de Bolívar, Yamil
Arana, recordó que esta obra responde a un compromiso directo con la comunidad,
que durante años solicitó una solución definitiva para la movilidad del sector:
“Cuando llegué a esta comunidad encontré una
calle en muy mal estado y los habitantes me pidieron ayuda. Hoy se pavimentaron
464 metros y esto no es una calle, es prácticamente una autopista que tiene
Olaya Herrera. El desarrollo llegó para quedarse”, afirmó.
El mandatario explicó que inicialmente se habían aprobado 360
metros, pero el proyecto fue ampliado hasta alcanzar 460 metros lineales,
respondiendo a las necesidades reales del sector.
“Habíamos aprobado 360 metros y terminamos con
más de 460 metros lineales. Aquí pueden correr hasta la Fórmula 1 en un
circuito”, expresó
con entusiasmo.
Movilidad, salud y seguridad: el impacto que transforma vidas
Más allá de la infraestructura, el gobernador destacó, en
medio de un recorrido entre gritos de euforia y baile de champeta, que la obra
genera beneficios directos en áreas fundamentales para la comunidad.
“Se valorizan las casas y se dignifica la vida.
Cuando llovía, los niños no podían ir a clases, los adultos mayores no podían
asistir a citas médicas y la Policía no podía ingresar a hacer patrullajes”, explicó.
La intervención, según el mandatario, contribuye además a
mejorar las condiciones sanitarias del entorno y fortalecer la seguridad.
“La calle será el centro de todo. Esperaron más de 80 años
por este pavimento”, añadió.
Una vía estratégica para la movilidad del sector
Para los habitantes mayores, la obra no solo representa
bienestar, sino también funcionalidad para toda la zona.
Así lo expresó Adalberto Peralta Pitalúa, líder de 70 años,
quien recordó que esta vía, conocida anteriormente como calle Las Flores y hoy
calle 32, cumple un papel clave en la conectividad del barrio.
“La comunidad está llena de alegría con esta inauguración,
porque esta calle sirve como vía alterna para descongestionar la avenida Pedro
Romero y la avenida Pedro de Heredia. Hoy estamos contentos, porque estas obras
ayudan a que nuestro barrio entre en la élite del progreso y el desarrollo”,
manifestó.
El adulto mayor también resaltó que, aunque la comunidad
celebra este logro, aún quedan proyectos pendientes que esperan ver realizados.
“Lo queremos mucho, pero todavía faltan otras calles que necesitamos”, agregó.
Más calles para Cartagena: una apuesta conjunta
El gobernador Yamil Arana anunció que esta obra forma parte
de un plan más amplio que busca transformar la infraestructura vial en la
ciudad, en coordinación con la administración distrital.
“Vamos a estar entregando más de 45 calles en
Cartagena, uniéndonos al trabajo que hace el alcalde Dumek Turbay”, aseguró.
Esta articulación institucional busca acelerar el desarrollo
urbano en sectores históricamente rezagados, fortaleciendo la movilidad y
mejorando la calidad de vida de miles de familias.
El progreso que se siente en cada hogar
Para la comunidad de Ricaurte, la pavimentación no solo
mejora la movilidad: representa dignidad, seguridad y oportunidades.
Las viviendas aumentan su valor, los trayectos se vuelven
seguros y el barrio comienza a proyectarse hacia un futuro distinto.
Hoy, mientras los niños recorren la vía sobre patines y
bicicletas, los adultos observan con satisfacción cómo una obra esperada por
generaciones se convierte en realidad. Una realidad que marca un antes y un
después para Olaya Herrera, donde el desarrollo dejó de ser una promesa y
comenzó a rodar por una vía que ahora simboliza progreso, integración y
esperanza.




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