La crisis financiera y humanitaria de la
salud en Colombia sigue cobrando víctimas. La historia del menor Kevin Acosta
y de la señora Cecilia Quintero se repitió esta semana, con JEISSON
JAVIER PINZÓN SANDOVAL, joven de 20 años que padecía leucemia
linfoblástica aguda, murió esperando desde octubre de 2025, a que NUEVA EPS le
entregara su medicamento.
El joven falleció el pasado sábado 14 de
marzo mientras esperaba la entrega de BLINATUMOMAB, una inmunoterapia esencial
dentro de su tratamiento contra el cáncer. Según denuncias públicas realizadas
por el propio paciente, el medicamento lo necesitaba para un trasplante de
médula ósea.
Pinzón había recibido el diagnóstico de su enfermedad en
febrero de 2025. Ocho meses después, sus médicos ordenaron el uso de este
fármaco como parte fundamental de su esquema terapéutico, que era necesario
para continuar con el manejo de la enfermedad.
De acuerdo con su testimonio, que fue
publicado en redes sociales por la
Fundación Colombiana de Leucemia y Linfoma, pese a que el medicamento había
sido prescrito desde entonces, nunca llegó a sus manos. El joven aseguró que
incluso contaba con un fallo de tutela que obligaba a la Nueva EPS a
suministrarlo, pero la orden judicial no se cumplió.
LA HISTORIA DE KEVIN ACOSTA
Otra historia es la de Kevin Arley Acosta, de apenas 7 años,
llevaba 24 horas en el hospital, sangrando por la nariz y por un oído después
de haberse golpeado la cabeza al caer de su bicicleta en el departamento del
Huila, en el centro de Colombia.
El niño batallaba desde los 9 meses de edad con una hemofilia A
severa.
Y, a pesar de las desesperadas súplicas de su madre para que le
dieran el medicamento que necesitaba para tratarse, la respuesta del cuerpo
médico y administrativo del centro donde estaban siempre fue la misma.
HISTORIA DE CECILIA QUINTERO
Cecilia Quintero falleció frente a los
demás usuarios que aguardaban su medicamento en un punto de dispensación de
la NUEVA EPS. Previamente, había manifestado en un video su
inconformidad con la atención recibida en una droguería Cafam, pues aseguró que
desde septiembre de 2025 no le entregaban los pañales ni la metadona para su
hijo en silla de ruedas.
Doña Cecilia, quien vestía una blusa rosada, lentes y
tapabocas, explicó en el video que ya había dialogado con una funcionaria del
punto de dispensación ubicado en el barrio Los Caobos, en Cúcuta, pero que le informaron que no le suministrarían los
pañales correspondientes al mes. “He visto y me consta que venden
medicamentos de uso institucional por fuera y los sacan de las farmacias”,
denunció la fallecida.
Mientras tanto, nadie sabe ni explica, porque la NUEVA
EPS, insiste en mantener como proveedor de sus medicamentos a CAFAM, entidad
esta que en una actitud criminal le niega los medicamentos a todos los
pacientes, expide pendientes y cuando se vencen, entonces aducen que hay los
medicamentos pero que los pendientes y las fórmulas están vencidas.






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